El Dos de Espadas simboliza conflicto interno e incertidumbre. Representa la lucha entre la mente y las emociones, y la dificultad de tomar una decisión entre dos opciones igualmente complejas.
La figura con los ojos vendados indica que la verdad puede estar oculta o que nos negamos a verla por carga emocional. Insta a buscar el equilibrio y la paz interior antes de actuar. En las relaciones, señala falta de entendimiento y la necesidad de comunicación honesta para romper el estancamiento.