También conocido como El Papa, simboliza tradiciones, espiritualidad y autoridad moral. Representa el puente entre lo divino y lo terrenal, y la transmisión de conocimientos.
Insta a buscar guía en sistemas establecidos o mentores. En el amor, puede señalar compromisos formales como el matrimonio. Invertida, advierte sobre dogmatismo o creencias obsoletas que limitan el crecimiento personal.