Simboliza el coraje espiritual y el control de los instintos mediante la suavidad. Representa la armonía entre la mente y las emociones.
Insta a enfrentar los desafíos con confianza interna y paciencia. En las relaciones, pide comprensión y amor. No se trata de fuerza física, sino de la capacidad de dominar los miedos y actuar con compasión.