Se asocia con el dolor, el sufrimiento emocional y la decepción. Los tres sables atravesando el corazón simbolizan pérdidas o traiciones dolorosas.
Insta a aceptar el dolor como parte del proceso de sanación. Reconocer las emociones es el primer paso para superarlas. En posición invertida, indica que el periodo de sufrimiento está terminando y que es momento de perdonar y avanzar. Es una lección dura pero necesaria para el crecimiento personal.