Símbolo del misterio, la intuición y el conocimiento profundo. Representa el subconsciente y la energía femenina, indicando que las respuestas están dentro de uno mismo.
Sentada entre dos columnas (luz y oscuridad), mantiene el equilibrio entre las fuerzas opuestas. Insta a la reflexión y al autoanálisis. Invertida, señala desconexión con el "yo" real o ignorancia de los instintos internos.